Los conciertos del año.
Sin que te estafen.
Identidad verificada, intercambio supervisado y la boletería oficial emite el QR nuevo a tu nombre. Sales con el boleto en tu cuenta — o el intercambio no se hace.
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Donde la reventa —y las estafas— están al máximo, ahí entra PalcoFan primero.
Afiches © de cada evento / boletería oficial. PalcoFan es un servicio independiente de reventa segura entre fans — no afiliado a las boleterías ni a las productoras.
La reventa ya existe. La protección, no.
Hoy los boletos se revenden por Marketplace y WhatsApp: le transfieres miles de colones a un perfil sin rostro y descubres la estafa en la fila del estadio, cuando el QR ya fue usado. Pasó masivamente con Bad Bunny — y con cada concierto grande desde entonces.
La diferencia no es el boleto. Es quién responde por él.
El dinero y el boleto nunca se cruzan sin verificación.
Verificamos al vendedor y su boleto
Cédula y rostro del vendedor, y su boleto visible en su cuenta de la boletería oficial — en vivo, nunca un PDF. Si el boleto ya fue transferido antes, lo detectamos y no entra.
El intercambio ocurre supervisado, en vivo
Una videollamada con nuestro equipo como árbitro. El pago va en dos partes alrededor de la transferencia: nadie suelta todo antes de tiempo, nadie queda expuesto.
La boletería emite un QR nuevo a tu nombre
La transferencia oficial invalida el código anterior para siempre y emite uno nuevo en tu cuenta. Tu entrada deja de depender de la honestidad de un desconocido.
La transferencia es la oficial de la boletería. Nosotros no inventamos un canal paralelo — solo verificamos las identidades y supervisamos que el intercambio ocurra por el mecanismo oficial, público y gratuito.
Detrás de PalcoFan hay una empresa con nombre y cara.
La estafa vive del anonimato: un perfil sin rostro cobra y se esfuma. Aquí es al revés — nosotros nos identificamos, las dos partes se identifican, y cada intercambio deja rastro.
Operado por StratosCore
Una empresa de ingeniería de software costarricense con nombre, cara y reputación que cuidar — no un perfil anónimo que desaparece tras el concierto.
Las dos partes con identidad
Comprador y vendedor ponen cédula y rostro antes de que el dinero se mueva. El anonimato — el oxígeno de la estafa — se queda afuera de la llamada.
Todo queda registrado
Cada intercambio se hace en videollamada grabada, con un acta firmada y la evidencia guardada. Si algo sale mal, hay un rastro — no tu palabra contra la de un desconocido.
Los cupos de intercambio son limitados.
Cada intercambio se supervisa en vivo, uno por uno — por eso hay lista. Déjanos tu WhatsApp y te avisamos cuando abra tu turno, en orden de llegada.
Preguntas directas, respuestas directas.
¿Cómo sé que el boleto es real?
Porque no confiamos en capturas ni PDFs: el vendedor muestra el boleto dentro de su cuenta de la boletería, en vivo, y la transferencia oficial genera un código nuevo a tu nombre mientras todos lo vemos. El código viejo queda invalidado por el sistema de la boletería — no por nosotros.
¿Cuánto cuesta?
Unirte a la lista no cuesta nada. Cuando abramos los cupos, cada intercambio supervisado tiene una comisión fija que se anuncia antes de agendar — sin porcentajes sobre el valor de tu boleto.
¿Y los precios? ¿Esto no es ayudar a los revendones?
No. PalcoFan tiene tope de sobreprecio: aquí un fan le vende a otro fan a precio justo, con identidad verificada. El que quiere especular anónimamente ya tiene Marketplace.
¿Qué pasa si el evento se cancela?
La boletería reembolsa al comprador original del boleto, por ley. Por eso cada intercambio queda documentado en un acta donde el vendedor se compromete a trasladarte ese reembolso — y nosotros guardamos la evidencia de todo.
¿Son parte de la boletería o del productor del evento?
No. PalcoFan es un servicio independiente de verificación y supervisión entre fans, operado por StratosCore, una empresa de ingeniería de software costarricense. No estamos afiliados a la boletería ni al productor — usamos su mecanismo oficial de transferencia, que es público y gratuito. La diferencia con un revendedor anónimo es justamente esa: nosotros tenemos nombre, empresa y reputación que responder.









