Si tu robots.txt le prohíbe la entrada a GPTBot, o si el texto de tu página se arma con JavaScript, para los motores de IA tu sitio está vacío. No importa cuánto publiques: no te pueden citar.
Medimos dónde tus clientes preguntan
Leemos tu robots.txt y te decimos exactamente a qué rastreadores de IA les estás cerrando la puerta.
Contamos las palabras que vienen en el HTML. Si el contenido aparece recién cuando el navegador arma la página, para el rastreador no existe.
Si tenés JSON-LD y de qué tipo. Es la vía más directa para decirle a la IA quién sos y qué vendés sin que lo tenga que adivinar.
Título, meta description, H1 y viewport. Aburrido y decisivo.
Cada hallazgo viene con su peso y con la explicación de por qué importa, no solo con el nombre del problema.
El diagnóstico de una página corre sin registrarte. Es la forma más honesta de mostrar el producto.
Nada más. Sin instalar scripts ni verificar propiedad.
robots.txt, HTML, datos estructurados y metadatos.
De 0 a 100, con los hallazgos ordenados por gravedad.
Cada hallazgo dice qué cambiar y por qué mueve la aguja.
¿Es lo mismo que una auditoría SEO?
Se cruzan, pero no. Una auditoría SEO mira lo que le importa a Google. Esta mira lo que le importa a un modelo de IA: si puede entrar, si puede leer el texto sin ejecutar JavaScript, y si tiene datos estructurados que le eviten adivinar.
¿Bloquear a los bots de IA es malo?
Depende de cuál. Unos rastrean para entrenar el modelo; otros entran en vivo cuando alguien pregunta y son los que traen la cita con enlace. Bloquear los primeros es una decisión legítima; bloquear los segundos es renunciar a aparecer. Está explicado bot por bot en el directorio.